El viernes 6 de noviembre de 2020 Carlos Pinilla se levantó con el mismo objetivo de todos los días: salir a trabajar para conseguir el sustento diario, lejos de imaginarse el difícil día por el que tendría que pasar.
La labor de Carlos era hacer acarreos en su vehículo NHR tipo estacas de placas TLP058; como de costumbre, recibía llamadas de muchas personas para solicitar su servicio de transporte para “donde le saliera”.

La mañana de ese viernes, fue requerido para hacer un trasteo de Ubaté a Lenguazaque. El punto de encuentro era en el sector de la vaca, cruce de la vía a Cucunubá. “Me llamaron para un acarreo de Ubaté a Lenguazaque y me dijeron que un señor me esperaría en ese punto, ahí se subió el sujeto y pocos metros más adelante me colocó una pistola en la cabeza y me hizo meter monte arriba en un lugar solo, en donde me amarró y golpeó”, narró la víctima.
Para asombro de él, Carlos no sería la única víctima. Al ser llevado al medio del monte, se encontró con un conocido del gremio, Leonel, el cual también fue amordazo y lo habían engañado con el mismo modus operandi para hurtarle su vehículo de placas TUL489. Así las cosas, los dos conductores fueron dejados a su suerte en ese lugar mientras los delincuentes huyeron con ambos vehículos.

Para las víctimas, fueron momentos de angustia y desesperación, en los que el tiempo se les hizo lento. Pasaron varios minutos antes de empezar a intentar soltarse. Tras cerca de tres horas lograron desamarrarse y, mientras se ubicaban, caminaron hasta llegar a la zona de ventas de quesos a la salida de Ubaté a Bogotá, en donde se encontraron con un conocido al que le contaron lo que les había sucedido, y el cual llamó a las autoridades. “La Policía llegó, narramos los hechos y fuimos a interponer la denuncia en la Sijin”, explicó Carlos.
De inmediato empezó una campaña en redes con las imágenes de los vehículos para alertar del hurto y ayudar con la búsqueda. Lamentablemente, aparecieron cinco días después en el municipio de Fusagasugá complemente desvalijados.

“Nos llamaron de la Policía Sijin de Fusagasugá porque que habían encontrado unos carros, tuvimos que ir a hacer el reconocimiento y efectivamente eran nuestros vehículos. Vimos los pedazos que nos dejaron, porque son solo eso, pedazos. Se recuperó solo el 15%”, contó.
Los restos fueron hallados en horas de la mañana del miércoles, 11 de noviembre, en la vereda Usatama Baja, Finca La Cabaña, en Fusagasugá. Al llegar a este lugar, los agentes encontraron partes de los vehículos que ya habían sido desvalijados, pero no se encontró a ninguna persona.

Las partes encontradas de los carros fueron las dos carrocerías y las dos cabinas totalmente desvalijadas. No se encontró partes fundamentales como el motor, troques y llantas, también estaba completamente deshuesadas las cabinas.

Para el caso de Carlos, explica que su vehículo no estaba asegurado, y tampoco tenía un satelital para su seguimiento, por lo que familiares y allegados le están organizando una gallinata y la rifa de un novillo que le donaron para poder obtener algo de recurso porque, de acuerdo con él, se quedó “sin nada”.
Si usted desea ayudar a Carlos y participar de las actividades organizadas, se puede comunicar al teléfono celular: 312-4188096.


Consternado por lo sucedido, pero agradecido por seguir sano y salvo, Carlos cuenta que espera recuperarse de lo que le pasó a la vez que advierte de la importancia de extremar las medidas de seguridad.
REDACCIÓN LA VILLA

