Transcurrían las 02:00 de la mañana cuando unidades de Policía conocieron del fallecimiento de un trabajador minero, su esposa e hija de 14 años, dentro de la mina El Cerezo en la vereda El Tablon, de Cucunubá. Sus cuerpos fueron hallados al interior de uno de los coches que se utiliza para transportar carga.
De acuerdo con información entregada por las autoridades, el trabajador de 48 años, su esposa de 44 y su hija de 14, vivían en este lugar, y parte de sus oficios era bombear el agua de esta mina.
Ayer, sábado 27 de junio, el hombre ingresó sobre las 06:00 de la tarde a cumplir con esta labor. De manera inexplicable, baja en compañía de su esposa e hija en uno de los coches de carga. Una cuarta persona, que opera el malacate, los desciende al interior de esta mina de carbón.
Con el paso de las horas, y al identificar que la familia no le anunciaban -con el timbre- la señal de ascenso, este operario empezó a sospechar que algo raro ocurría, por lo que procedió a halar el coche hacía la superficie, encontrándose con la desgarradora escena.
Tras informar lo sucedido, la Sijín llega al lugar de los hechos y realiza las entrevistas de rutina para entender la situación.
La hipótesis que manejan las autoridades es que la pareja y la menor inhalaron gas tóxico letal que se produce en estas explotaciones y no les dio tiempo ni siquiera de bajarse del coche. “Cuando llegamos al lugar el operario estaba asustado porque sabía que podía tener alguna responsabilidad y nos contó todo lo que sucedió”, expresó el suboficial de la Policía.
Y agregó que, de acuerdo con la versión del testigo, la víctima “de manera irresponsable ingresa a la mina con su esposa e hija para que le ayudaran con las labores que tenía a cargo, y muy probablemente, porque sigue en investigación, se asfixiaron por inhalación de gases tóxicos, y estamos a la espera de poder verificar esta situación a través de medicina legal”, explica.
En la manaña de este domingo las autoridades locales, de Policía, como los de la Agencia Nacional de Minería (ANM), realizaron análisis de la escena, inspección a los cadáveres y levantamiento de los cuerpos, y ya se encuentran en la morgue de Ubaté a la espera de la Unidad Móvil de Medicina Legal de Bogotá para realizar la necropsia correspondiente.

