A pesar de la advertencia de corte de energía para este viernes todo el día, los trabajos se llevaron a cabo sin mayores afectaciones en el servicio.
Con más de 60 personas del equipo técnico, Enel-Codensa realizó los trabajos requeridos en el circuito de alta tensión Zipaquirá, Ubaté y Simijaca, los cuales permitieron la reparación de un cable de guarda, afectado por una descarga atmosférica de días pasados, el cual ponía en riesgo el suministro de energía de 50.000 clientes, equivalentes a 200.000 usuarios de la provincia de Ubaté.
Optimizando estos trabajos, la compañía también informó que realizó corrección de defectos, adecuación de estructuras y se realizaron podas de árboles cercanos a las redes eléctricas.
Los trabajos realizados, pese a las fuertes lluvias presentadas en la zona, se llevaron a cabo sin complicaciones y en un tiempo menor a lo previsto inicialmente. «Esta fue una de las maniobras consideradas como esenciales para evitar fallas no previstas, que tuvieran una afectación para un mayor número de clientes y una duración más prolongada», señalan.
Así mismo, se realizaron todas las coordinaciones pertinentes para tener suplencias y que los clientes percibieran la menor cantidad de cortes posibles y con el menor tiempo.
A su vez, Enel-Codensa indicó que vienen «reorganizando su operación y tomando medidas responsables desde el punto de vista operativo y de atención a clientes, que generen el menor impacto para los ciudadanos, se enfoquen en la protección de los trabajadores y contratistas», con el fin de poder realizar las actividades esenciales para la prestación del servicio de energía.

