La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) suspendió la explotación ilegal de carbón en cuatro bocaminas ubicadas en los municipios de Sutatausa y Lenguazaque, luego de evidenciar graves afectaciones a los recursos naturales, especialmente al suelo, el agua y la flora.
Durante operativos de control y seguimiento ambiental, la autoridad impuso cuatro medidas preventivas de suspensión inmediata a las actividades de desarrollo, preparación, explotación y mantenimiento en las minas intervenidas. Según la CAR, estos puntos operaban de manera irregular y no contaban con los instrumentos ambientales requeridos.
Los técnicos de la corporación encontraron un panorama crítico de degradación ambiental en zonas correspondientes a ecosistemas de bosque húmedo montano bajo o andino. Entre las principales afectaciones se identificó la disposición libre y descontrolada de material estéril directamente sobre la capa orgánica del suelo, sin ningún tipo de adecuación técnica, lo que ocasionó el sepultamiento de pastos, potreros y áreas de bosque nativo.
También fueron halladas acumulaciones de chatarra y residuos sólidos que generan lixiviados con presencia de óxidos de hierro, así como almacenamiento inadecuado de materiales directamente sobre el suelo.
A esto se suma que las minas no cuentan con obras de drenaje, cunetas perimetrales ni estanques sedimentadores para el adecuado manejo de las aguas de escorrentía. Esta situación estaría provocando el arrastre de sedimentos provenientes de la actividad minera hacia fuentes hídricas de la subcuenca del río Alto Suárez, con afectación directa a la quebrada Palo Blanco y al río Chirtoque.
La CAR también detectó vertimientos directos de aguas residuales no domésticas y aguas provenientes de las actividades mineras, algunas con alta carga de óxidos y pH ácido. De igual manera, fueron identificados vertimientos de combustibles sin tratamiento en zonas destinadas a talleres y malacates, cuyos pisos se encuentran en tierra.
“Mantendremos las medidas de suspensión y avanzaremos con los requerimientos de recuperación morfológica, retiro de estériles de las rondas de protección hídrica y reforestación con especies nativas, ya que no toleraremos la actividad minera ilegal que ponga en riesgo la estabilidad ecológica de nuestro territorio”, afirmó Julio César Sierra León, director regional de la CAR Ubaté.
Durante las visitas de control, los funcionarios también constataron que algunos de los puntos intervenidos presentaban incumplimiento y desprendimiento de sellos correspondientes a medidas preventivas impuestas anteriormente por las autoridades.
Según la CAR, esta situación constituye un desacato a las disposiciones establecidas y representa un agravante dentro de los procesos sancionatorios ambientales, de acuerdo con lo establecido en la Ley 1333 de 2009.
La autoridad ambiental anunció que mantendrá las medidas de suspensión y continuará con los requerimientos orientados a la recuperación de las áreas afectadas, incluyendo el retiro de material estéril de las rondas de protección hídrica y acciones de reforestación con especies nativas.

