La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) incautó 11.4 metros cúbicos de guadua amarilla (400 varas) y 2.1 metros cúbicos de eucalipto transformado en cerca de 150 postes, en operativos realizados en zona rural de Fusagasugá, debido a que no se contaba con los permisos de aprovechamiento forestal exigidos.
El caso más relevante se registró en la vereda Mosqueral, donde inicialmente se informó a la autoridad ambiental que se trataba de una poda selectiva. Sin embargo, tras la verificación en campo, el equipo técnico de la Dirección Regional Sumapaz evidenció que en realidad se realizó un aprovechamiento forestal no autorizado de guadua amarilla, con cortes a ras de suelo y acumulación de material vegetal producto de la tala, lo que generó una disminución significativa en la densidad del guadual y afectaciones a su estructura ecológica.
De acuerdo con la directora regional, Érika Álvarez, aunque la guadua amarilla y el eucalipto son especies introducidas, su tala sin autorización está prohibida, ya que cumplen funciones ambientales clave como la protección del suelo, el control de la erosión, la regulación hídrica y el mantenimiento de hábitats para diversas especies.
En otro procedimiento, realizado en la vereda Piamonte, la CAR incautó los postes de eucalipto que estaban siendo cargados a un camión para labores de cercado. Aunque la madera provenía de dos árboles caídos por causas naturales, los responsables no contaban con el permiso de aprovechamiento forestal ni con el salvoconducto de movilización.
La autoridad ambiental reiteró que cualquier intervención sobre recursos forestales, incluso en el caso de especies introducidas o árboles caídos, requiere autorización previa, ya que su extracción sin control puede generar alteraciones en el suelo, la cobertura vegetal y la dinámica ecológica de los ecosistemas.

