El incremento en las lluvias de las últimas semanas puso en evidencia -una vez más- dos grandes problemas en Ubaté: el primero, la saturación de la red de alcantarillado, y el segundo, la mala conducta de algunos ciudadanos que no ven reparo en botar basura a las calles, como papeles, botellas, plástico, chicles, colillas y demás, que terminan en la ya saturada red.
Y es que estos problemas son más evidentes justo en época invernal cuando se presentan inundaciones y encharcamientos debido a que las alcantarillas están taponadas de basura.
Santiago Rincón, ingeniero de Emservilla, explica que como el sistema de alcantarillado en su mayoría es combinado, se satura con facilidad. “Se habla de combinado cuando la red de alcantarillado funciona tanto para el agua residual, que sale de las casas, como para el agua lluvia, por eso es que en algunos sectores las redes se saturan con facilidad y ese es el inconveniente donde se presentan las inundaciones”, cuenta.
Agrega que lo ideal, para solucionar este problema, es tener unas redes separadas que es lo que se busca con la implementación del plan maestro de alcantarillado, el cual ya se firmaron los estudios y diseños el pasado mes de marzo.
Mientras tanto, los trabajos se centran en limpiar las alcantarillas del municipio para retirar toda esa basura y material que reduce, aún más, el espacio para las aguas lluvias y residuales. “El objetivo es realizar la limpieza de las redes de alcantarillado que sabemos se tapan y se saturan con facilidad con el fin de mitigar un poco las inundaciones en las precipitaciones mas intensas”, manifiesta Rincón.
Estos trabajos lo ha adelantando Emservilla en varios sectores de Ubaté: Barrio Norte, Plaza de Mercado, Parque Ricaurte, la calle 4, carrera 4, Villa Rosita, San José, San Ignacio y en alrededore del Parque Juan José Neira y se espera que continúen en el mes de noviembre.
En este momento se están ejecutando limpieza de canales. Se han intervenido Las Cardas, el Canal de San Ignacio, en la salida a Cucunubá, se continuará con el Canal de La Estanzuela, La Chicamocha, Viento Libre, que reciben las descargar de aguas lluvias en Ubaté.
Para estas labores se utiliza el Vactor, un equipo que permite succionar los lodos o sedimentos que se encuentran en los pozos o sumideros de las redes de alcantarillado. A su vez, cuenta con un equipo de presión que lava la tubería con ayuda de una manguera.
“Hemos sacado trapos, traperos, bolsas, lonas, pañales, lodo y basura en general, y pues si a los ríos arrojamos los muebles viejos, en las alcantarillas se arroja todo tipo de basura, entonces el pedido a la comunidad es que cambiemos esas conductas; esto depende de todos”, culmina Rincón.
Las grasas que son arrojadas a los sifones por algunos restaurantes, también afectan las tuberías.
El agua que pasa por el alcantarillado llega a la PTAR, después se realiza el vertimiento sobre el rio Suta y continúa su recorrido hasta llega a la Laguna de Fúquene.

