Con una idea revolucionaria, auténtica y amplio sentido social, regresó Iván Palomares a Tausa, la tierra que lo vio crecer. Luego de estudiar cocina por consejo de su mamá, adquirir experiencia y aprender nuevas técnicas durante 10 años, buscó retomar sus orígenes y darle un valor a lo que sentía que era su esencia.
Es así como nació Abagó, un restaurante que ofrece una experiencia gastronómica que pone a prueba todos los sentidos y lleva a cada comensal a un viaje en el tiempo a través de una fusión de técnicas de cocina con productos autóctonos de la región que lo convierten en un lugar único.
Están ubicado a doce minutos del casco urbano de Tausa, en la vía hacia el Neusa, vereda Páramo Bajo, sector los Palomares.
“Quería una cocina que tuviera conexión directa con mis orígenes y que el producto siempre estuviera a la mano. Con la intención de llevar ingredientes locales a la alta cocina”, cuenta Iván.
La idea nació hace cuatro años, pero -en principio- era para ser materializado en 20 años cuando no tuviera preocupaciones económicas y así apalancar financieramente el proyecto. Nunca pensó que se fuera a dar tan rápido. Ya llevan cerca de siete semanas brindando su servicio y, de acuerdo con su propietario, han tenido muy buena acogida por parte de los turistas.
Iván cuenta que con el poblador local “se está haciendo un trabajo de cultura, explicándole que los productos son los mismos, pero servidos de otra manera y mezclados con otros ingredientes sin perder la esencia que hemos conocido toda la vida”, dice.
Espera que en la región se den la oportunidad de vivir la experiencia que brinda Abagó – Cocina de alta montaña, que apoya también a campesinos de la zona que se la han jugado por recuperar y sembrar alimentos nativos de manera orgánica como la papa perla negra, varios tipos de maíz, cubios, entre otros.
A su vez, Iván cultiva su propia huerta que le sirve como insumo para las preparaciones. “El éxito de una cocina es el origen de sus ingredientes, entonces sí quiero ingredientes de buena calidad y orgánicos yo debo estar seguro de que son así, por eso nosotros tenemos nuestra propia huerta. Además, es una tierra que es muy productiva, no le aplicamos ningún tipo de químico, solo el agua lluvia. Eso nos da garantía de sabor y calidad”, explica.
Sobre el nombre, cuenta que nace de una característica de los campesinos y de la facultad de dar sin esperar nada a cambio. Cada vez que un campesino cultiva tiene la costumbre de dar la mejor parte de la cosecha a sus amigos”, relata.
Horario
Abagó tiene horarios flexibles debido a que Iván vive donde está ubicado el restaurante. Funciona con reserva previa ya que los productos y la técnica que se usa en dicha cocina requiere de tiempo para la elaboración y que los productos estén frescos. Cuentan con una capacidad para 50 personas y las reservas se hacen por redes sociales o llamando al celular 304 5618004. Hay tres tipos de menú y están ubicado a doce minutos del casco urbano de Tausa, en la vía hacia el Neusa, vereda Páramo Bajo, sector los Palomares.
A parte de su emprendimiento, Iván da clases de cocina a niños en la escuela de su vereda, la misma donde él estudió y sueña con la posibilidad de que se unan más personas al proyecto para contribuir al crecimiento económico de la zona y lograr seguir mezclando sabores que cautiven el corazón de propios y visitantes.
Juan Diego López
REDACCIÓN LA VILLA

