El hecho ocurrió en la madrugada del pasado domingo, 1 de septiembre, en el que, además, casi arrolla al dueño del equino. Hablamos con el presunto responsable.
El pasado domingo 1 de septiembre, sobre la 01:00 de la mañana, un conductor en aparente estado de embriaguez, embistió a una yegua y a un perro en la calle 6ta, entre carreras 4ta y 2da, cerca al Hospital El Salvador de Ubaté.
A esa hora Pedro Rodríguez y Carlos Vásquez se disponían a dejar sus equinos en los predios cercanos al conjunto residencial Alameda de Albornoz, luego de una cabalgata a la que asistieron en el municipio. Alaska, una perrita de un vecino cercano, siempre acompañaba a estos dos hombres, pues le brindaban alimento y cariño al canino.
Carlos se quedó primero en su predio para dejar al equino, mientras Pedro continuó con la yegua y Alaska, que caminaba unos metros adelante de él. De repente, una camioneta a alta velocidad atropelló a la perra y, según cuenta Pedro, le dio apenas unos segundos para reaccionar y saltar al andén evitando que lo embistiera. “Yo lo único que alcancé fue a correr la cabeza de la yegua y si no me la hubiese matado”, explicó el propietario del equino, al que traía de cabresto.
El conductor, al parecer alicorado, se dio a la fuga ingresando al conjunto residencial Alameda de Albornoz en la camioneta Mazda de color blanco que conducía. Por su parte, María Elena Acosta y su familia, que reside cerca al lugar de lo ocurrido, se despertaron por el ruido. “Mi hija gritó: ¡Mami! Están todos los perros, menos la negra (Alaska)», narró la propietaria de la perra afectada.
Confundidos por no saber lo que sucedía salieron de su vivienda a la vía donde se presentaron los hechos. A unos metros vieron a la canina tendida en el suelo sin poder caminar. “Don Carlos me hizo el favor de acercarla a la casa, pero la perra lloraba del dolor”, agregó María Elena, quien junto con Pedro y Carlos llamaron a la Policía.
Conductor ebrio atropella a una yegua y a una perra en Ubaté: https://t.co/0RkWTaXSmr La canina sufrió fractura en una de sus patas tal y como se evidencia en la radiografía. Alaska, como se llama, está hospitalizada en una clínica veterinaria en Chiquinquirá. pic.twitter.com/eDlsJCnZib
— La Villa (@lavillanoticias) September 15, 2019
Minutos después, al lugar de los hechos llegó un uniformado quien entró al conjunto al que había ingresado el presunto responsable y lo abordó en la zona del parqueadero, pues este se encontraba estacionando el vehículo.
De acuerdo con testigos, el policía medió un par de palabras con el conductor y salió a comunicarles a María Elena y Pedro (propietarios de los animales heridos) que el presunto responsable, identificado como Álvaro Vera, se haría cargo de todos los daños causados. María Elena recuerda, además, que el uniformado preguntó por el costo aproximado de los animales.
Ante esto, los afectados le alegaron al Policía que no solo se trataba de arreglar el hecho con dinero, pues la vida de Pedro también estuvo en peligro. “Si no es porque salté a ese andén, ese tipo me hubiese cogido a mi también”, señaló Pedro, quien junto a María Elena le pidieron al uniformado que los acompañara a ver cómo habían quedado la yegua y Alaska tras el accidente.
El Policía caminó unos metros para ver lo ocurrido y luego volvió al conjunto donde, presuntamente, reside el conductor señalado. Pero este ya había subido a su apartamento, razón por la que el uniformado se retiró del lugar argumentando que no tenía permiso para abordarlo hasta su vivienda.
Durante el domingo, María Elena estuvo buscando un veterinario junto a su esposo para que atendiera a Alaska, ya que no paraba de llorar. Infortunadamente, no encontró a ninguno disponible y lo único que pudo hacer fue suministrarle medicamentos para apaciguar el dolor de la canina.
El lunes, en horas de la mañana, un familiar del aparente conductor embriagado, se acercó al predio de Pedro Rodríguez para llegar a un acuerdo. María Elena, propietaria de Alaska, también llegó al lugar para reclamarle por lo sucedido con la perra. A ambos afectados les prometió que responderían por todos los gastos. “Ese día fuimos a la Clínica Veterinaria Santa Ana y la doctora le dijo que los costos de la negra (Alaska) eran de un millón y medio más o menos”, contó María Elena.
El familiar del involucrado alegó que no contaba con todo ese dinero, así que ofreció aplicarle la eutanasia a la canina y dar un dinero extra por lo ocurrido, frente a lo cual María Elena se negó, pues Alaska es un miembro más de su familia.
¿Qué pasó con la Policía?
Frente al proceder de los uniformados quedan varios interrogantes sobre la forma en la que atendieron el caso, pues por tratarse de un siniestro vial, se debió haber llamado a los agentes de tránsito para realizar, entre otras cosas, pruebas de alcoholemia y verificación del estado del vehículo, pues este –como se observa en la fotografía- tiene señales de choque.
Estas dudas ya fueron compartidas al comandante de la Estación de Policía de Ubaté, Subteniente Edison Jiménez, y estamos a la espera de la respuesta frente al caso.
Mientras tanto, María Elena y Pedro se acercaron a la Fiscalía para entablar una demanda. Sin embargo, esta entidad no recibió el proceso aludiendo que “se trataba de un hecho de cuantía menor”, de acuerdo con el dueño del equino.
El pasado 4 de septiembre, los afectados interpusieron una querella en la Inspección de Policía, sin embargo, sobre esta diligencia, el único Policía ambiental de la región, patrullero Gutiérrez, afirmó que el proceso podría tardar hasta un año en ser resuelto.
¿En qué estado está la yegua y Alaska?
El equino sufrió graves heridas en uno de sus hombros y en la parte abdominal donde la piel se rasgó por completo. Ahora su dueño le administra antibiótico y le hace curaciones dos veces al día para ayudar a la cicatrización de las heridas.
Tras casi dos semanas del accidente, la yegua no recibió atención médica por parte de un veterinario, hasta el viernes pasado que el Colectivo Ciudadano de Protección Animal de Cundinamarca ejerció presión sobre la Administración Municipal de Ubaté logrando que personal de la Umata visitara en horas de la tarde al equino para realizarle lavados y las recomendaciones pertinentes para que la yegua mejore.
Alaska, por su parte, se encuentra hospitalizada desde hace ocho días en la Clínica Veterinaria Santa Cecilia de Chiquinquirá, pues tiene una fractura en una de sus patas y afectación en dos de sus vértebras. Este martes será intervenida y el costo de la cirugía es de casi un millón de pesos. Para ello, animalistas del municipio y colectivos como la Unión Animalista de Ubaté han pedido ayuda mediante donaciones, pues los propietarios de la canina no cuentan con recursos.
Luego de la intervención, Alaska tendrá que tomar terapias para volver a apoyar su pata y asistir a controles para su recuperación.
El presunto responsable
Como Álvaro Vera fue identificado el conductor quien ese 1 de septiembre conducía la camioneta blanca en aparente estado de embriaguez. Sin embargo, este medio conoció que el vehículo no está a nombre del implicado sino de un tercero.
A la fecha, el presunto responsable no ha respondido por los gastos de los animales afectados y testigos le contaron a LA VILLA que la camioneta en la que se transportaba fue sacada del conjunto Alameda de Albornoz el lunes 2 de septiembre. En ese momento, vecinos llamaron a la Policía, pero llegaron tarde, pues ya se habían llevado el vehículo.
LA VILLA contactó a Álvaro Vera y este aseguró que sí iba a bordo de la camioneta, pero no era él quien manejaba el vehículo señalando, además, que desconoce la identidad del conductor. “Yo estaba en el lugar y en el momento equivocado. Así de sencillo”, aseguró Vera.
Mencionó, también, que su foto de perfil de Facebook fue compartida en redes sociales, afectando su “buen nombre”, razón por la que de acuerdo con él, ya hay una demanda interpuesta en Fiscalía. “Si a mi me llega a pasar algo es culpa de la persona que compartió el perfil”, aseveró.
El Colectivo Ciudadano de Protección Animal de Cundinamarca (CCPYBAC), con el apoyo del abogado Juan Pablo Ramírez, adelanta una denuncia formal en la que se está recolectando todo el material probatorio para que se haga justicia en este accidente que dejó a una yegua herida y una canina con una fractura en su pata, producto de un conductor en aparente estado de embriaguez.
Mientras se esclarece lo ocurrido, la yegua y Alaska luchan por recuperarse de sus heridas de gravedad.
Karla Amaya
REDACCIÓN LA VILLA
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