¿Qué hay detrás de las riñas entre estudiantes en Ubaté y la región?

0
2885
El hecho fue de tal gravedad, que una de las menores involucradas fue atendida en Medicina Legal. La Villa.

Las agresiones entre estudiantes volvieron a ser tema de debate en la región, luego de conocerse varios videos en donde se observan a alumnos en medio de riñas animadas por sus compañeros, incluso por adultos.

Una pelea entre dos estudiantes de sexto y octavo grado del Instituto Bolívar de Ubaté, que fue grabada por otros estudiantes testigos mientras animaban los golpes, abrió el debate sobre el actuar del Colegio, los padres de familia y las autoridades en los entornos escolares y su formación.

En el video, que fue difundido a través de redes sociales, se observa, además, a una persona adulta (tía de una de las jóvenes) quien evidencia la pelea sin tomar alguna acción más que observar la riña.

La Villa habló con la psicóloga Adriana Barrios, orientadora escolar del Instituto Bolívar, quien indicó que como el hecho ocurrió afuera de la institución educativa solo hasta el otro día conocieron el caso. “Para nosotros es lamentable lo que sucedió y, una vez conocimos lo ocurrido, citamos a las niñas involucradas junto con sus padres, para conocer y entender lo sucedido”, señala Barrios.

Los directivos del colegio indicaron que “es lamentable que estas situaciones se conviertan en debate público, sobre todo porque se afecta la imagen de la institución, ya que trabajan de la mano con la Policía de Infancia y la Secretaría de Educación para que estos casos no se presenten”.

La psicóloga explica que se abrió un proceso disciplinario de acuerdo a la Ley 1620 (Ley de convivencia escolar que rige el Manual de Convivencia) y el Decreto reglamentario 1965, en el que se sigue un protocolo pedagógico que involucra todas las partes. “Entendimos el conflicto y qué motivó la mutua agresión. Luego, se escucharon en equidad y hubo un compromiso entre las alumnas y padres de familia”, afirma.

El hecho fue de tal gravedad, que una de las menores involucradas fue atendida en Medicina Legal. “Antes se llamaban faltas leves, graves y gravísimas, ahora es tipo 1,2 y 3. Esta, por tener características de delito, es una falta tipo 3, las más grave”, agrega Barrios.

Esta realidad no es exclusiva de Ubaté, pues también se han presentado estos mismos comportamientos agresivos en colegios de Lenguazaque y Guachetá, en los que a través de videos (conocidos por este medio) se observan a niños menores de 10 años peleando mientras son animados por otros compañeros.

De acuerdo con datos de la Policía, en Colombia se presentan 50 riñas diarias y de esas, 7 de cada 10 terminan con lesiones personales. A pesar de los últimos casos presentados, en la región no es tan común este tipo de conductas casi delictivas de acuerdo con información suministrada por el patrullero Jairo Alexander Peña, quien está a cargo de la Policía de Infancia de Ubaté y lleva el proceso de las niñas que fueron protagonistas de una pelea y estudian en el Instituto Bolívar.

Peña arguye que los padres de las niñas involucradas en la pelea fueron multados de acuerdo al Código de Policía debido al escándalo presentado en espacio público. El comparendo que cada padre debe pagar asciende a los $208.328. “Los niños no dimensionan a lo que está expuesto un papá ante una situación que ellos están cometiendo”, expresa el uniformado.

El tema es de tal trascendencia que ya está bajo la lupa de todas las autoridades. La institución educativa, la Comisaria de Familia, Inspección de Policía y la Personería hacen seguimiento a estos casos y trabajan para que estas conductas no se repitan. “Hemos fallado como entidades en la formación de nuestros jóvenes. Aún son pocos los esfuerzos para formar las nuevas generaciones en el respeto mutuo, la convivencia y la cultura ciudadana”, enfatiza el personero de Ubaté, Daniel Sánchez.

El funcionario recordó que todos los colegios públicos y privados cuentan con un Comité de Convivencia Escolar y, que a su vez, existe uno a nivel municipal, al que llegan todos los casos que se desbordan en los colegios. “Cuando las instituciones educativas ya han tomado todas las acciones y no hay solución acuden al municipal, que debe reunirse de manera ordinaria cinco veces al año o de manera extraordinaria cuando se requiere”, explica.

(También lea: Pelea entre estudiantes de colegio en Ubaté fue grabada por sus compañeros)

Pero, ¿cómo se debe entender esta realidad? De acuerdo con José Luis, coordinador académico del Bolívar, el conflicto hace parte del ser humano. No obstante, el ambiente en el que se desarrollen los niños, especialmente durante la primera infancia, es fundamental para moldear el comportamiento de los menores en su futuro. “Fíjese que dentro de la institución no se da, porque aquí tenemos proceso para conciliar. Cuando vemos que va haber un conflicto, inmediatamente trabajamos para solucionarlo. Por esa razón, los (conflictos) que se dan en la calle no nos llegan a nosotros, porque los chicos saben que los vamos a corregir”, asegura.

Agrega que la orientación y acompañamiento son las dos tareas en las que se deben concentrar los docentes en las instituciones educativas y los padres de familia en los hogares, buscando siempre evitar que la violencia se tome por completo los escenarios estudiantiles.

Y es justo en el papel de los padres de familia en el que se rompe con este proceso, pues existen hogares donde los padres de familia, debido a sus trabajos, no pueden estar todo el día pendientes de sus hijos. “Cuando hacemos Escuelas de Padres, por ejemplo, solo el 2% asisten y a la entrega de boletines el 70%, entonces uno ve que para algunos padres su responsabilidad llega hasta la matricula, porque después se desentienden”, subraya la orientadora escolar del Instituto Bolívar.

La lección

Barrios expone que internamente hacen una “formación pedagógica” con el fin de que estas situaciones no se repitan. “Las niñas van a sus salones de clase, exponen su error y el porqué pasó, así nadie debe replicar una situación similar; porque nada mejor que lo digan las involucradas para que el mensaje (a sus compañeros) llegue”, insiste y agrega que se debe entender que son seres humanos en formación y, como tal, deben aprender de estas situaciones.

Solución de Conflictos

El Instituto Bolívar hace parte del proyecto Hermes de la Cámara de Comercio de Bogotá, un programa creado con el fin de transformar el conflicto escolar a partir de los Métodos Alternativos de Solución de Conflictos (MASC) y prevenir el matoneo o bullying además de brindar herramientas para el desarrollo de competencias sociales en los jóvenes, y está dirigido a toda la comunidad educativa: padres y madres de familia, docentes, directivos y estudiantes.

Por su parte, el patrullero Peña asegura que la Policía de Infancia y Adolescencia de Ubaté viene adelantando una labor de prevención y capacitación con los estudiantes en varios salones del colegio en mención.

Lo cierto es que el acoso escolar puede provocar fracaso académico en los niños y adolescentes, e incluso puede ser el inicio del consumo de drogas. En muchos casos la falta de comunicación impide a padres y familiares saber lo que realmente pasa.

REDACCIÓN LA VILLA