¿Qué ha pasado con el matadero de Ubaté siete meses después de su cierre?

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En las condiciones actuales en las que se encuentra la Planta de Beneficio Animal, será muy difícil su apertura. La Villa.

Ya se completan siete meses desde que la Planta de Beneficio Animal (PBA) de Ubaté dejara de prestar los servicios, luego de que la compañía JYJ Comercializadora S.A.S., responsable de su operación, finalizara, el pasado 9 de julio de 2018, con el convenio y el contrato de comodato, firmado con el municipio de Ubaté para su funcionamiento.

Esta situación tomó por sorpresa a los expendedores de carne que venían utilizando regularmente los servicios de recepción de animales, sacrificio, limpieza, lavado y despacho de canal de ganado de esta PBA, realidad que los obligó a buscar otros “mataderos” en Chiquinquirá, Zipaquirá o Chocontá para cumplir con la demanda de carne del municipio, lo que de tajo les disparó los precios operativos.

Alex Guevara Páez, quien lleva 18 años en el oficio, comenta: “la traída del ganado se me incrementó en $28.000 por cabeza de res; lo mismo pasó con las vísceras, que se incrementaron en $15.000 cada unidad”.

Matadero de Ubaté cierra operación y CAR suspende sus vertimientos. La Villa.

Agrega, además, que la noticia del cierre los sorprendió a todos. “Ahora vamos al matadero de Chocontá. Se pagan 100 mil de degüello más el transporte. Debido a eso nos vimos en la obligación de subirle de precio a la carne aquí en Ubaté, y el consumidor, en últimas, es el más perjudicado”, recalca.

El comerciante le contó a este medio que en Ubaté la libra de carne fina, que antes se conseguía a $6.000, hoy está entre los $8.000 y $8.500. “Nosotros matamos en mataderos legales y por eso el valor de la carne. Aquí nos curamos en salud y estamos tranquilos con la calidad de nuestro producto”, expresa.

Como Alex, son decenas los productores de este gremio que se ven obligados a buscar otras alternativas para seguir trabajando.

Una de las actividades que tuvo mayor afectación fue la de arreglar vísceras. Alexandra Ladino Espejo, lleva 15 años trabajando en esta área. Ella nos contó cómo le cambió su vida laboral el cierre del matadero. “Nos afectó bastante. Éramos siete personas para el arreglo de vísceras y ahora solo quedamos dos”, dice.

Agrega que para poder seguir con esta labor se vio en la necesidad de conseguir una bodega, adaptarla con todas las características técnicas que se necesitan, pagar un arriendo y servicios, además de viajar hasta Chocontá constantemente para organizar los pedidos. “Nosotros dentro del matadero de Ubaté teníamos nuestro espacio para el arreglo de las vísceras y ahora, con todo esto, la producción aumentó en su costo y las ganancias disminuyeron, por eso los demás no siguieron en esto. A uno le quedaba para los hijos, pero ahora no alcanza sino para el diario (…) uno piensa hasta en renunciar y buscar otra posibilidad de trabajo pero no se encuentra”, señala.

Alexandra considera que la decisión fue arbitraria pues ninguno de ellos fue notificado. “No nos avisaron, no hubo reunión de advertencia. Nos enteramos el día que se cerró”, apuntó.

Tanto Alex como Alexandra saben que la situación no mejorará pronto y entienden que hubo errores en el manejo del matadero desde hace muchos años. “La verdad no veo solución. Desde el año 2.000 el matadero debía estar fuera del perímetro urbano. En estos 18 años le sacaron dinero y nunca hubo un verdadero compromiso”, concluye Alex.

Alexandra, por su parte, indica que siempre guardó esperanzas de que la situación se resolviera y se llegara a una solución. “Creí que era un impase que se podía resolver, pero no hubo voluntad del alcalde, porque opciones deben haber. Todos nos quedamos callados y a los que hablamos no nos ponemos atención”, expone.

De acuerdo con el comerciante, César Augusto Suárez, se afectaron más de 100 familias. La Villa.

Y es que en principio, la Administración de Ubaté indicó que no sería un cierre definitivo porque se trataba de “un proceso de empalme”, palabras que al día de hoy ya perdieron validez y credibilidad.

Lo cierto es que en el lugar en el que está ubicada esta planta ya no se podrá reactivar su funcionamiento debido a que la suspensión de vertimiento, por no cumplir la norma de manejo de residuos peligroso, impuesta por la CAR, continúa vigente y no se pueden invertir recursos en aquellas Plantas que tienen orden de traslado. “Teníamos unos recursos para su adecuación, pero la Procuraduría nos notificó que en aquellas plantas donde se había ordenado el traslado no se podían hacer inversiones, entonces ante esa situación, nos abstuvimos y por eso la planta está cerrada”, narró el alcalde de Ubaté, Edgar Márquez.

Por ahora, el único proyecto que se conoce para que Ubaté vuelva a tener una PBA, viene de inversiones privadas, gracias a que en 2015, la administración del exalcalde, Carlos Santana, otorgara una licencia de construcción para un matadero en el sector de Palogordo, iniciativa que cuenta, también, con permiso de vertimientos otorgado por la CAR.

Mientras esta Planta privada se concreta, tanto Alex como Alexandra continuarán su actividad utilizando los servicios del municipio de Chocontá.

REDACCIÓN LA VILLA