Laboratorio de alimentos y Punto Vive Digital, la apuesta del colegio de Carmen de Carupa

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Más de 180 millones de pesos fueron suficientes para remodelar, organizar y dotar al colegio de Carmen de Carupa con un nuevo y moderno laboratorio de alimentos apto para realizar todo el trabajo de producción.

La falta de espacio e instalaciones en regular estado, impedían que los estudiantes desarrollaran de manera eficiente los proyectos presentados. “Antes había menos espacio y no tenían los materiales y equipos necesarios para preparar nuestros productos”, contó Dora Yineth Ortiz, estudiante del grado once.

El nuevo laboratorio fue construido para el trabajo de lácteos, cárnicos y panificación. Equipos como batidores, moldeadores y hornos costaron 40 millones de pesos adicionales

Rocío Patiño, coordinadora del área técnica del colegio, resaltó la inversión e indicó que el antiguo laboratorio “no contaba con ninguna de las especificaciones técnicas según el decreto 3075 que es por él que nos regimos nosotros“.

Ahora, con este renovado laboratorio, el Colegio de Carmen de Carupa prestará un óptimo servicio académico debido a que esta institución ofrece bachillerato técnico en procesamiento de alimentos en convenio con el Sena.

Punto Vive Digital

Sumada a la inversión en el laboratorio de alimentos, el colegio Carmen de Carupa está estrenando un Punto Vive Digital y una sala de audio y video donde se invirtieron 500 millones de pesos gestionados por la Gobernación de Cundinamarca.

“En la sala de entretenimiento encontramos todo para que los chicos investiguen, exploren y realicen sus trabajos“, expresó la docente, Lina María Robayo.

Las inversiones económicas en la institución educativa se han visto reflejadas en el desempeño académico de sus estudiantes. “En educación, Carmen de Carupa ha tenido una gran trascendencia a nivel regional y es un modelo a seguir en el departamento”, indicó, Luis Alfonso Rocha, director de Núcleo Educativo.

Tanto es así que en el índice Sintético de Calidad el puntaje del Colegio de Carmen de Carupa alcanzó 7.3 de calificación, llevándolo a ocupar un destacado lugar, muy cerca del municipio de Cajicá, quienes ocupan el primer lugar en educación en el departamento.

Leche asada

El nuevo laboratorio buscará que los estudiantes elaboren proyectos afianzados a la realidad económica de Cundinamarca. Tal es el caso de Dayana Parra, estudiante del grado once, quien se ha visto beneficiada con el mejoramiento de la institución: “escogimos la leche asada porque es un producto muy reconocido en el municipio y muy rentable”. Opinión que comparten sus compañeras de proyecto, como Diana Patiño quien contó que “nos pareció que era un postre que aprovecha el recurso natural que hay en la región, como lo es la leche”.

Con los huevos, la leche y demás ingredientes listos, Dayana y su grupo se visten de acuerdo a las exigencias técnicas del nuevo laboratorio. “Es necesario, primero que todo, ser un buen manipulador de alimentos, tener buenas prácticas de manufactura y tener una formulación clara para que el producto salga bien”.

Bata, vasos y pipetas son algunas de las herramientas que estas estudiantes utilizan para preparar la leche asada. Todo este proceso va más allá de mezclar y hornear. “Debemos revisar la fecha de vencimiento, hacer pruebas de densidad, que los empaques vengan sellados y que el peso sea el que inicialmente se pensó en la formulación”, expresó Daniela Guzmán.

Una vez que todo el proceso es finalizado, las estudiantes ingresan su producto al horno.

Liderazgo, trabajo en equipo y proyecto de vida

Con sus postres en el horno, Dayana y su equipo se van para la sala de informática a aterrizar el proyecto en un escenario de mercado real. “Para mi vida este proyecto me ha servido.

“Tengo conocimientos de todo, porque hacemos estudios de entorno, administrativo, financiero, mercado y sé que todo eso me va a servir, porque independientemente de lo que quiera estudiar eso va hacer muy útil para mí”, contó, Dora Yineth.

Detrás de todo este proyecto empresarial está la filosofía de grupo, de trabajar en equipo y de asumir roles, y eso Dayana lo tiene claro, por eso asumió el liderazgo del grupo “todos tenemos ideas, en ocasiones no nos colocamos de acuerdo, peleamos, pero si sabemos manejar la situación y trabajar en equipo llegaremos lejos”, expresó la estudiante.

Dayana quiere estudiar Derecho y sus compañeras se perfilan hacía la geología y los negocios internacionales, ninguna se va por el camino de los alimentos, pero lo que importa es que una vez salgan al mercado laboral lleven consigo la filosofía de trabajo aprendida en el colegio.

REDACCIÓN LA VILLA