Un equipo técnico de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) realiza a esta hora la toma de muestras en diferentes puntos aguas arriba y aguas abajo del lugar donde se registró el volcamiento de un camión cisterna que transportaba 3.100 galones de combustible, en la vía que comunica a los municipios de Cajicá y Zipaquirá.
El objetivo es evaluar el grado de afectación de la quebrada La Cruz, afluente del río Bogotá, así como de los suelos adyacentes al sitio del siniestro.
“Dentro de las competencias de la CAR estamos realizando muestreos para iniciar el proceso de análisis físico químico que nos permita determinar el grado de afectación de la corriente hídrica y con base en los resultados, activar el plan correspondiente”, afirmó Mauricio Garzón, director de la Regional Sabana Centro de la CAR.
Para apoyar las acciones en el lugar, fueron dispuestos profesionales de la regional Sabana Centro y expertos en análisis hidrológicos del Laboratorio Ambiental de la entidad, quienes participan en la recolección y posterior estudio de las muestras.
De manera paralela, la Corporación revisa el plan de contingencia que debe tener la empresa propietaria del vehículo frente a este tipo de incidentes, con el fin de verificar el cumplimiento de los protocolos establecidos.
En el sitio también hacen presencia el Cuerpo Oficial de Bomberos y la Alcaldía de Cajicá, que apoyan la gestión del riesgo y adelantaron el cerramiento preventivo de la zona.
“Nuestra recomendación inmediata a la comunidad es la de mantener puertas y ventanas cerradas y usar tapabocas si perciben olores fuertes”, puntualizó el director Garzón.

