Las autoridades confirmaron el fallecimiento de los seis mineros que permanecían atrapados tras la explosión registrada en la mina Mata Siete, ubicada en la vereda Peñas del municipio de Guachetá, Cundinamarca.
La emergencia ocurrió en la noche del jueves 5 de febrero y fue atribuida a una acumulación de gases al interior del socavón, especialmente metano, lo que generó condiciones de alto riesgo y dificultó las labores de ingreso y rescate. Ante la situación, fue activado de manera inmediata el Puesto de Mando Unificado (PMU), con la participación de organismos de respuesta departamentales y nacionales.
En las operaciones intervinieron el Grupo de Salvamento Minero de la Agencia Nacional de Minería (ANM), la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca, la Policía Nacional, la Defensa Civil, la Cruz Roja Colombiana, la administración municipal de Guachetá y los equipos de Gestión del Riesgo, quienes adelantaron trabajos especializados de ventilación y evaluación permanente de seguridad.
De acuerdo con el reporte oficial, el 6 de febrero fueron recuperados los cuerpos de Celso Murcia, de 28 años; y Manuel Medina, de 44 años, hallados a profundidades entre 275 y 290 metros. Posteriormente, durante la madrugada y la mañana del 7 de febrero, fueron localizados Arnold Arias, de 29 años; e Iván Martínez, de 45 años. Más tarde, sobre las 10:10 de la mañana, los socorredores lograron la recuperación de los cuerpos de William Montaño, de 35 años; y Óscar Alberto Castrillón, de 31 años.
La Gobernación de Cundinamarca, la Secretaría de Energía y la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres informaron que mantuvieron presencia permanente en el territorio, articulando el Sistema Departamental de Gestión del Riesgo y brindando acompañamiento psicosocial e institucional a las familias de las víctimas y a la comunidad.
Las autoridades expresaron su solidaridad con los familiares de los mineros fallecidos, con la comunidad de Guachetá y con el sector minero del departamento.

