La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso una medida preventiva en la vereda Tibita, zona rural del municipio de Villapinzón, tras evidenciar presuntas afectaciones al recurso suelo durante una visita técnica realizada por la regional Almeidas y Guatavita.
Durante la diligencia, funcionarios de la autoridad ambiental identificaron una bocamina inclinada que presenta sostenimiento en madera en sus paredes laterales y techo, así como la presencia de un malacate accionado por un motor a combustión acoplado a un tractor.
Los puntos inspeccionados se encuentran dentro de áreas de reserva especial para la minería; sin embargo, tras la revisión de la información disponible, se determinó que la bocamina hallada no hace parte de las minas consideradas como tradicionales.
De acuerdo con la CAR, la disposición inadecuada de estériles en el área genera impactos negativos sobre el suelo. El director de la regional Almeidas y Guatavita, Camilo Poveda, explicó que “esta inadecuada disposición de estériles propicia la pérdida y degradación del suelo, comprometiendo su integridad física y capacidad productora, toda vez que dicha disposición impide la generación de coberturas vegetales en el área”.
La entidad recordó que, mediante la Resolución 212 de 2016, la CAR adoptó el procedimiento para establecer medidas de compensación por pérdida de biodiversidad en los trámites ambientales, como parte de su marco normativo para la protección de los recursos naturales.
Desde la autoridad ambiental se reiteró el llamado a la responsabilidad en las actividades que se desarrollan en el territorio, teniendo en cuenta que las decisiones actuales inciden directamente en la conservación del suelo y en las condiciones ambientales que se heredarán a las futuras generaciones.

