El Primer Festival Lo Nuestro llegó a su fin en Ubaté, marcando la temporada 2024 de las ferias y fiestas en honor al Santo Cristo de Ubaté. Tras cuatro semanas de actividades culturales y recreativas, el municipio se despidió con un fin de semana cargado de música, deporte y tradición.



El sábado 18 de agosto, el parque principal Los Libertadores fue el escenario de un vibrante torneo de vóley playa. Durante dos días, aficionados de este deporte se congregaron para disfrutar de emocionantes partidos, teniendo como telón de fondo la Basílica Menor. Las mejores duplas, tanto masculinas como femeninas, fueron premiadas en una ceremonia que destacó a los mejores participantes.
Simultáneamente, la Plaza de Mercado se convirtió en el epicentro del Concurso Nacional de Émulos, donde imitadores de todas las edades subieron al escenario para rendir homenaje a sus artistas favoritos. Nombres como Luis Alfonso, Paola Jara, Martín Elías, Alejandro Fernández, y muchos más, fueron interpretados con gran entusiasmo, siendo la imitadora de Ana Gabriel la ganadora del certamen. Este evento, contó con el apoyo de Emservilla, reunió a propios y extraños a disfrutar de dos días cargados de música y emociones.


Asimismo, más de 178 motocicletas V Strom recorrieron las principales calles de Ubaté, en una rodada que celebró la pasión por las motocicletas y permitió a los participantes disfrutar de la belleza y cultura del municipio. La Secretaría de Cultura, Turismo y Competitividad lideró la organización de esta actividad que dejó huella en los corazones de los ubatenses.
Con estos eventos, se dio por finalizado un mes de festividades que revivieron tradiciones antiguas, como el Concurso de Carros Esferados y las verbenas populares. El alcalde de Ubaté, Richard Bernal, expresó su gratitud a todos los participantes y al equipo organizador por su dedicación y compromiso. “Gracias al Santo Cristo por permitirnos realizar con éxito estas primeras ferias de este gobierno”, afirmó.


Y agregó que este primer Festival Lo Nuestro “no solo unió a la comunidad, sino que también rescató y celebró las tradiciones que hacen de Ubaté un lugar único”. Con miras al futuro, el municipio espera que este festival se convierta en una tradición anual que siga fortaleciendo la identidad y el espíritu festivo de la región.

