A pocos días de que Jeffer Manuel Siatoba Barbosa entregue el cargo de alcalde municipal de Guachetá, hablamos con él sobre lo que fue su papel como primera autoridad del municipio. Durante su periodo, Siatoba tuvo que enfrentar grandes retos, como lo fue la pandemia que, con escasos dos meses como alcalde, debió sortear con un problema que afectó al mundo entero.
Pero no solo fue la pandmia, con su eslogan: “Guachetá Unida, Incluyente y Transformada”, tuvo que gobernar en medio de un estallido social, la discusión de la fusión de los hospitales, la ola invernal, las heladas, ley de garantías y el cambio de gobierno nacional que, sin duda, lo puso a prueba en lo que él llama “uno de los más altos honores que he tenido en mi vida: servir a mi amado municipio”.
Después de cuatros años como alcalde, ¿qué le deja su administración a Guachetá?
Hoy uno hace un alto en el camino y se pone a recordar estos 1.460 días de gobierno y no deja de dar nostalgia, pero también alegría del deber cumplido. Desde campaña nos propusimos unas metas claras y podemos decir que hemos sentado las bases del desarrollo para Guachetá, con infraestructura moderna, ordenando la casa y dejando un nuevo modelo de administración más participativo y sobre todo incluyente; fuimos un gobierno amigo, un gobierno de caminar, un gobierno que, a pesar de las dificultades, siempre se repuso para honrar la palabra y eso hoy nos da tranquilidad.
¿Cómo fue gobernar con una pandemia?
Nuestro gobierno, y el de muchos alcaldes colombianos, va a pasar a la historia por haber afrontado una de las mayores crisis humanitarias, donde jamás estaba en nuestra mente todo lo que estaba por llegar, se marcharon amigos, familiares, padres, hermanos y muchos guachetúnos, pero logramos pasar la página sin olvidarlos y triplicando nuestros esfuerzos en salud en la búsqueda constante de mejorar la calidad de vida.
A pesar de vivir todo el ruido de la fusión de los hospitales, ¿cuál fue el avance en la salud de los guachetúnos?
Fueron días críticos donde se rumoraba de todo, pero donde nunca dejamos de luchar y gestionar y aunque esta medida nunca se aplicó, logramos dejar un sistema de salud con inversión de más de $20.000 mil millones, con una infraestructura relevante, como lo es un hospital subsanado financieramente y nuevo estructuralmente en un 80% con dotación adecuada y más servicios que le permitirá al guachetuno una atención humanizada.
Lo hemos escuchado decir que le duele dejar a los grupos poblacionales como las personas mayores, discapacidad, niños, niñas, adolescentes y mujeres emprendedoras, ¿cuál fue su trabajo para ellos?
Claro, son grupos poblacionales de mucho contacto humano, que siempre lo recibían a uno con una sonrisa, un abrazo, que nos llevaban en sus oraciones con los cuales es imposible no crear esos lazos fraternos que extrañaremos, pero con la frente en alto honramos la palabra porque jamás dejamos de trabajar por cada uno de nuestros compromisos, razón que nos permite decir que más allá de las promesas les estamos cumpliendo con obras que mejorarán la calidad de vida, entre ellas el Centro Vida Sensorial y Centro Día Adulto Mayor.
Siempre los vimos cómo un alcalde que desde su juventud ha sido muy activo deportivamente, ¿cuál fue el crecimiento de la cultura, el turismo y el deporte?
Desde muy pequeños muchos me conocieron jugando microfútbol, y fue una línea estratégica que desde nuestro plan de desarrollo nos comprometimos a mejorar, aumentamos las escuelas de formación deportivas y culturales, estuvimos en la ruralidad, los dotamos, los acompañamos en distintos torneos y creamos el programa de estímulos de talentos desde cada una de sus habilidades. No dejamos de lado el turismo donde fuimos reconocidos como municipio emergente el cual cuenta con una recuperación de memoria histórica y una marca turística como lo es “Guachetá Territorio de Ancestros”.
En materia de finanzas públicas, ¿cómo deja la casa?
Duplicamos el presupuesto, y eso es sinónimo de transparencia y confianza en lo público el cual se sostiene con el fruto de sus esfuerzos reflejados en aportes como lo son los impuestos, y aquí cabe el dicho “más recaudó, mejor oportunidad de inversión”.
El campo género retos importantes para su reactivación económica debido a paros de transportadores, protestas nacionales, alza en los insumos agropecuarios, un invierno incesante y heladas, ¿cuáles fue su fortalecimiento al campesino Guachetúno?
Claro que sí, fueron días difíciles que nos permitieron realizar gestiones constantes de apoyo al campesino y al pequeño productor que vive diariamente esos golpes de la vida, con más $3.500 millones logramos generar un desarrollo integral y una competitividad armónica en el sector agro.
¿Qué le responde a la comunidad ante las constantes solicitudes de vías?
Logramos gestionar como nunca más de 60 placas huellas para el campo, y la consecución de recursos en nuevas pavimentadas que sí, aunque la comunidad sienta que es poco, es mucho si lo comparamos con anteriores gobiernos; realizamos tres veces el mantenimiento de la malla vial rural, estamos pavimentando la vía hacia Lenguazaque y dejaremos las dos vías urbanas más críticas e importantes totalmente nuevas.
¿Cómo fue trabajar de la mano de las Juntas de Acción Comunal?
Para nadie es un secreto que la Juntas de Acción Comunal solo eran vistas para trabajos políticos, en nuestra administración esto cambio, se generaron planes de participación, se escucharon las 24 hora al día, los siete días a la semana y se recuperó la confianza en lo público, logrando así la implementación de estrategias donde les dábamos los recursos y ellos eran coadministradores con acciones de mejoras en sus comunidades, además los dotamos, los capacitamos y siempre serán nuestra mano amigo para un trabajo en equipo que requiere Guachetá.
Hoy muchos dicen que Guachetá es un municipio destruido por la cantidad de obras en ejecución, ¿qué opina al respecto?
Definitivamente hacemos un llamado a la calma, la transformación se logra desde la reconstrucción del territorio y esto se genera con mayores inversiones y hoy estamos pasando a la historia por todas esas obras que le apuntan a cada sector donde a futuro beneficiaran a más del 80% de nuestra comunidad, que a gritos por tantos años lo solicitaban.
¿En temas de seguridad cómo queda el territorio?
Aumentamos el pie de fuerza, y aunque reconocemos que Guachetá es un municipio que con cariño recibe muchas personas por ser productor minero, logramos solventar esa realidad con mayor eficacia ante el delito, permitiendo hasta a mí como alcalde siempre andar a pie por cualquier lugar de nuestro municipio.
¿A quién o quiénes quiere agradecer por estos cuatro años de gobierno?
Inicialmente a Dios, que nos da la vida; a mi familia, la cual aguantó el sacrificio de tantos días de no poder compartir; a mi esposa y a mi hija, a quienes hoy le pido perdón por todas las dificultades vividas; a mi equipo de gobierno, quien siempre me respaldo en cada decisión; al Concejo Municipal, que desde su control siempre nos ayudaron a superarnos; y a todos y cada uno de los guachetúnos, que nunca dejaron de creer en esta administración.
No nos podemos ir sin dejar de preguntarle, ¿qué viene en el futuro cercano políticamente para usted?
Primordialmente descansar con mi familia, recuperar esos momentos que perdí en estos años y ya veremos qué nos depara el destino en la duma departamental, pero no puedo negar que esto continuará y seguiré trabajando por nuestro municipio y por toda la provincia del Valle de Ubaté, la cual busca nuevos liderazgos en cuales sentirse representados y ahí estaremos nosotros para trabajar.

