La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impuso 24 medidas preventivas a unidades mineras de carbón ubicadas en municipios de la región de Ubaté, tras evidenciar afectaciones a los recursos agua, suelo, flora y paisaje asociadas a actividades extractivas sin licencia ambiental o con manejo inadecuado.
Las actuaciones se realizaron luego de visitas técnicas a minas localizadas en los municipios de Tausa, Cucunubá, Lenguazaque y Guachetá, donde se verificaron vertimientos, disposición inadecuada de estériles, alteraciones de cauces, afectación de bosques nativos, ausencia de obras para el manejo de aguas de escorrentía y explotaciones activas sin los permisos requeridos.
Durante las inspecciones, los técnicos identificaron la disposición de estériles y de aguas residuales no domésticas —aguas mineras— directamente sobre el suelo y en cauces como las quebradas El Altillo, Chorrillos y Granadillo. Estas prácticas ocasionaron el sepultamiento de bosque nativo y capa orgánica, alteraciones en el régimen hidrológico, cambios en las propiedades fisicoquímicas de las fuentes hídricas y riesgos de deslizamientos por infiltración de aguas.
La CAR constató que varias minas operaban sin licencia ambiental, sin permisos de vertimiento y sin obras de manejo ambiental. En algunos casos se hallaron hasta 25 toneladas de carbón listas para ser cargadas, maquinaria en funcionamiento —como compresores, sistemas de ventilación forzada, winches y transformadores— y tasas de extracción diarias estimadas de hasta 85 toneladas.
También se identificaron prácticas irregulares como acumulación desordenada de estériles sin canalización ni sedimentadores, remoción de cobertura vegetal en áreas destinadas a infraestructura minera, deterioro del paisaje por modificaciones en la forma del terreno y riesgo de fallas en botaderos por la ausencia de obras de manejo de aguas.
Como resultado, la autoridad ambiental ordenó la suspensión inmediata de las actividades en las minas que operaban sin permisos, el decomiso de equipos, herramientas y elementos utilizados en la explotación, la detención de productos forestales afectados y la implementación de procesos de recuperación ambiental. Estas acciones incluyen el retiro de material estéril, la reconformación morfológica del terreno, su estabilización y la reforestación con especies nativas.
Las medidas se aplican conforme a la Ley 1333 de 2009, que regula el procedimiento sancionatorio ambiental; la Constitución Política, en sus artículos 8, 58, 79 y 80; y la Ley 99 de 1993, que establece la protección de la biodiversidad y el paisaje.
La CAR indicó que las medidas buscan prevenir daños ambientales mientras avanzan los procesos sancionatorios y anunció la continuidad de operativos en el valle de Ubaté. El pronunciamiento fue entregado por el director regional de la entidad, Julio César Sierra León.

