Cundinamarca, el departamento con más peajes en el país

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De las 137 casetas de cobro que existen en el país, el departamento cuenta con 21

En Colombia existen 137 peajes, de los cuales 120 están en vías concesionadas (alianzas público–privadas) por la ANI, 13 con INVIAS, 2 con la gobernación de Antioquia y 2 con la gobernación de Cundinamarca. Por departamentos el que más casetas de cobro tiene es Cundinamarca con 21, seguido por Antioquia con 13 y el Valle del Cauca con 11.

Cundinamarca, además de estar a la cabeza a nivel nacional con la mayor cantidad de puestos de recaudo, es el departamento con los cuatro peajes más costosos en categoría I —automóviles, camperos, camionetas y microbuses con ejes de llanta sencilla—, con un valor promedio de $11.750 (Jalisco, Guayabal, El Boquerón, Puesto de Control Boquerón II).

Así mismo, de los 45 peajes que suman estos tres departamentos, tiene 12 casetas en el ranquin de las 15 tarifas más costosas en esta categoría. Por su parte, en cuanto a la categoría tres se refiere —vehículos de pasajeros y de carga de tres y cuatro ejes—, Cundinamarca mantiene el liderato con el peaje más caro de estos tres departamentos con un valor de $27.900 (Caiquero) y participa con siete peajes en el ranquin de los 15 más costosos con un valor promedio de $23.500 (Caiquero, Bicentenario, Chusacá, Chinauta, La Cabaña, Patios y El Roble).

Convenicones categoría de peajes.

En relación con la categoría cinco (vehículos de carga de seis ejes), sigue siendo el primer departamento superando a los otros tres, registrando los peajes más caros con un valor de $49.200 (El Boquerón y Puesto de Control Boquerón II) y exhibiendo los siete peajes más caros del ranquin de los 15 más costosos con un promedio de $44.957 cada uno (El Boquerón, Puesto de Control Boquerón II, La Cabaña, Patios, Chusacá, Chinauta y Puente Quetame).

En la actualidad, como si fuera poco, la Gobernación de Cundinamarca proyecta dos nuevos peajes más, uno en Tenjo y otro entre Tabio y Cajicá. Lo anterior, en el marco de lo que se ha denominado como el corredor vehicular de occidente, proyecto que está en manos de la empresa Odinsa y es coordinada por el Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca (ICCU), y que en su trazado inicial se origina en el municipio de Mosquera, y de sur a norte pasa por Madrid, Funza, Tenjo y Tabio hasta llegar a Cajicá. Así las cosas, Cundinamarca es el que más peajes tiene y los más costosos del país.

A nivel regional, Colombia en 2015 se destacó por ser el tercer país con los pesajes más costosos de América Latina, con un recaudo anual cercano a los 3 billones de pesos y que para algunos expertos es un mecanismo sobreutilizado, por encima del cobro de valorización y la plusvalía. Gracias a esta política cobradora por concesiones, moverse por el departamento se ha convertido en un negocio lucrativo para los concesionarios y una tragedia económica para los trabajadores, habitantes, turistas y empresarios de nuestro país quienes asumen los onerosos costos y las grandes congestiones vehiculares (trancones) que estos causan.

Pero, ¿qué implicaciones económicas tendría esta destacada tradición alcabalera? En el caso de los costos en rutas e impacto de tránsito de personas y crecimiento económico, según Colfecar (2014), después de incluir los altos costos en combustibles (33%) y neumáticos (12.5%,); el pago de peajes figura como el tercer rubro dentro de los costos operativos más altos con un 11.4%. En otras palabras, junto a otros factores, los altos costos de los peajes en Colombia constituyen en sí mismos un obstáculo a la competitividad, dado que, sumados éstos a los demás costos baja la eficiencia e impacta en los precios finales de los productos, servicios y tarifas de pasajes intermunicipales, afectando a empresarios, trabajadores y ciudadanía en general.

En materia de peajes, la verdad es que faltan diputados y representantes a la Cámara en Cundinamarca que hagan control político y que indaguen sobre cuánto es el recaudo total en peajes a la fecha y la destinación exacta de dichos recursos, sobre todo, cuando es evidente el abandono en el que se encuentran muchas vías terciarias que comunican nuestros municipios y de las cuales depende entre otras cosas, nuestro ya precario y deteriorado mercado intrarregional. La cantidad de peajes y su oneroso costo hacen mella en la ya frágil economía de los habitantes del nido del cóndor. Es por esto que en Cundinamarca decimos: ¡No más peajes! ¡No más!

Por: Yeilor Rafael Espinel Torres