Ganaderos del Valle de Ubaté han manifestado su preocupación por los cambios atípicos del clima, sobre todo por el exceso de lluvias en esta región productora de leche del país que ya comienza a registrar leves inundaciones en los predios cercanos a la laguna de Fúquene.

“Tuvimos un verano de dos meses, luego vinieron dos heladas que afectaron gravemente las praderas porque las quemó y las retrasó en su crecimiento sobre todo en Kikuyo, después, pasamos a lluvias constantes desde el 30 de diciembre de 2017 hasta la fecha”, manifestó a Contexto Ganadero Giovanni Pinilla, representante legal de la Asociación de Ganaderos del Valle de Ubaté.

Según el dirigente había pastos bastante frondosos y esto hizo que el ganado no lo comiera y la consecuencia es que los animales se deshidrataron. “Hubo una afectación pero podríamos decir que esta, se ha compensado con las lluvias”.

“En el municipio de Guachetá han caído 120 milímetros de agua en el 2018. Eso es bastante para esta época y en Cucunubá, municipio caracterizado por ser bastante seco ha caído hasta granizo”.

Municipios del Valle de Ubaté superaron en 2017 el promedio anual de lluvias. Mientras en el año caen usualmente 800 milímetros, Carupa y Fuquene superaron los 1.010 milímetros. En 2018 siguen las intensas lluvias. Temor por inundaciones.

“La situación ha hecho que las praderas recuperen la humedad y las que se quemaron con las heladas, que se tornaban amarillas, ya comienzan a resaltar por su color verde”, destacó.

“Dicho panorama causó disminución en los volúmenes de leche, pero los precios hasta ahora no han registrado ninguna variación”. 

Temor por inundaciones

“Los ganaderos están preocupados por el Fenómeno de La Niña y por las lluvias atípicas que no se esperaban. Consideramos que sí estas empatan con las de marzo, tendremos problemas de inundaciones”.

De hecho existen unas zonas específicas, en las que debido al verano intenso que se vivió hace un año, la tierra se agrietó y posteriormente con unas lluvias que se presentaron, por dichas grietas surgió agua de los niveles freáticos de la laguna del Palacio de Cucunubá y Fuquene, que afectó algunas fincas cercanas.

Superó los promedios

De acuerdo con Pinilla, los recuentos pluviométricos de las fincas permiten constatar que los promedios de 750 y de 800 milímetros de agua de lluvia que se han registrado fueron superados en 2017.

“El municipio de Carupa que se ha visto afectado por la escasez de lluvias, registró en 2017, 1.040 milímetros y eso es bastante. Igual sucede en Fuquene en donde se registraron 1.010 milímetros”.

Es de anotar que en el Valle de Ubaté, cuando se presentó el fenómeno de La Niña, se tuvo un registro de 1.400 milímetros e igualmente se presentaron inundaciones. 

“Estamos preocupados porque nos hemos visto afectados por cambios drásticos del clima y el suelo no es capaz de absorber toda el agua de lluvia que cae”, puntualizó.

Vía Contexto Ganadero