Stan ya descansa en el seno de un hogar que cuidará de su recuperación

0
3143

Una ola de solidaridad despertó el estado de Stan, un Golden Retriever que fue rescatado de la calle con unas de sus patas en mal estado la mañana del viernes, 22 de diciembre, en el barrio La Estanzuela de Ubaté, en Cundinamarca.

Este canino, que soportó la amputación de su patica luego de cuatros horas de cirugía y una noche de hospitalización, llegó a urgencias con un estado crítico, según los veterinarios Cristina Vaca y Miguel Angel Vargas, del Centro Médico Veterinario Santa Ana. Deshidratación, fiebre, fractura de su pierna, infección progresiva fue parte del diagnóstico médico.

Con las horas de reposo, Stan empezó a dar sus primeros pasos. Aturdido por la cirugía, el suero y los medicamentos, transcurrió su mañana, en la que además recibió la visita de sus donantes: personas del municipio que querían corroborar por sí mismos la evolución de este peludo.

Las donaciones

Hasta el cierre de este artículo la suma recaudada llega a los 845 mil pesos. Además, Stan recibió una bolsa de concentrado de 10 kilos y medicina.

Los servicios médicos sumaron 520 mil pesos, ya que el Centro Médico Veterinario Santa Ana donó parte de su trabajo, debido a que la cifra rondaba los 800 mil pesos. A su vez, se compró un concentrado de cachorro, para que su hueso se recupere, y comida líquida -por recomendación de la veterinaria- que sumó 60 mil peso. Por último, se adquirió un cuello isabelino por un costo de 15 mil pesos.

Cirugía, hospitalización y comida en Centro Médico Veterinario Santa Ana. La Villa.
Collar Isabelino, adquirido en Distrisales Pollito Chic. La Villa.

En total los gastos veterinarios, la comida y su desplazamiento del canino sumó un valor de 605 mil pesos, lo que deja un saldo a favor de 240 mil pesos, los cuales se utilizarán para la recuperación de Stan y, en lo posible, ayudar a otro canino de la calle. (La suma será reportada).

Beethoven, su verdadero nombre

Durante su hospitalización en Santa Ana, Stan recibió la visita de dos familias que buscaban su mascota extraviada, la cual era de la misma raza. Estas familias iban a verificar si Stan era el perro que estaban buscando.

Una de la familias, originaria del barrio Las Brisas, del mismo municipio, reconoció al perro. Ellos afirmaron que se llama Beethoven e indicaron que perdieron su rastro desde el domingo 17 de diciembre.

Stan

Lo reconocieron en la noche del viernes cuando fueron a verificar si era el mismo animal. Regresaron el sábado en la mañana y en la tarde, cuando fue entregado. Con fotos en sus celulares y guiños al canino comprobaron que eran sus dueños.

Lamentaron lo ocurrido e indicaron que a pesar de que no tenían los recursos económicos para asumir los gastos veterinarios estarán pendientes del proceso de recuperación.

La familia que lo cuidará

Fueron varios los interesados en adoptar a Stan. Sin embargo, una familia de Ubaté quedó a cargo de su recuperación. Se trata de Diangie Delgadillo, ella, junto a su madre, Janneth Alfonso, quienes además tienen a Donna, una criolla que rescataron de la calle el pasado mes de agosto, serán las responsables de llevar a Stan a los controles médicos para cambio de vendas, limpieza de herida y fisioterapia.

> Stan, el perro callejero que busca recursos para su recuperación

Diangie y su mamá, lo importante es lograr que Stan llegue a un estado óptimo y pueda otra vez ser un perro con una vida normal. Ellas lo tendrán durante 80 días.

La familia de Beethoven (Stan), por su parte, fue enterada del lugar donde quedará y las personas que lo cuidarán. Ellos esperan que al final de su proceso de recuperación se lo puedan llevar al seno de su hogar en Las Brisas.

Fisioterapia

Stan deberá tener un reposo de 15 días. Posterior a eso, empezará unas sesiones de fisioterapia y nadado en piscina en Cucunubá, en un centro adecuado para los caninos, al cual deberá asistir dos veces por semana durante dos meses. Este proceso será donado por la veterinaria Santa Ana.

Por ahora Stan sigue en cuidado y esperamos que pronto lo veamos correr con la tranquilidad de un perro que tuvo una segunda oportunidad.

REDACCIÓN LA VILLA