Luego de 9 socializaciones a lo largo de cuatro años exponiendo el proyecto que buscaba la construcción de una planta de aprovechamiento de residuos en el mismo lugar en donde funcionó durante varios años el basurero de Ubaté, ubicado en el barrio Las Brisas, la comunidad vecina a la zona se opuso a su construcción.

El proyecto tuvo puntos de encuentro durante el debate y todos coincidieron en señalar que si se necesita para Ubaté, pero no en el sitio que se pretendía. Hasta hoy no se sabe qué pasará con los 911 millones desinados a recuperar la infraestructura que está montada más 500 millones en maquinaria.

Con las presión de saber que los rellenos sanitarios, como Doña Juana y Mondoñedo, están a punto de agotar su vida útil, se hace urgente buscar alternativas sostenibles que permitan reducir los riesgos de crisis sanitarias por no tomar mediadas oportunas para recuperar los desperdicios que a diario se producen.

Al respecto, LA VILLA, buscó Mario Maldonado, gerente de la Empresa de servicios Públicos de Ubaté (Emservilla) para que nos hablara del antes y el después del proyecto que hasta el momento no se realizará.

¿Era un basurero?

Un basurero yo lo comparo con un botadero a cielo abierto o con un relleno sanitario, entonces el proyecto no era ninguno de los dos; era una planta de aprovechamiento de residuos sólidos que iba a contar con toda la infraestructura en equipos, dotación de servicios públicos, medidas de seguridad, pisos, con todo.

¿Necesitaba licencia ambiental?

No la necesitaba porque el proyecto no genera emisiones atmosféricas, vertimientos a cuerpos de agua, ruidos, ni polución, y la norma indica que requieren licencia ambiental las plantas que manejen más de 20 mil toneladas al año, esta planta llegaría máximo hasta las mil.

¿Qué era lo que llegaba y qué no?

No llegan todos los residuos, sino los que en previo proceso se separaran. Entonces tenía que existir una ruta para productores de orgánico como la plaza de mercado, casetas turísticas, fruterias, cafeterías, restaurantes, etc. Por otro lado el material que los colegios reciclan mediante campañas, más el material que los recuperadores recogen.

¿Los compactadores subirían?

No. No es verdad que fuesen a llegar un compactadores a arrojar la basura, subiría una volqueta con el orgánico y unos furgones y turbos con reciclaje, si llegarán a subir lo haría para bajar lo que no sirviera.

¿Se le iba a recibir residuos a otros municipios?

Se le puede recibir siempre cuando llegara separado, que esa era otra inquietud, donde se decía que iban a llegar 10 municipios con todos los residuos. Eso es falso. En este momento la provincia genera 700 toneladas al mes, de las cuales 500 las produce Ubaté, que produce más que los demás municipios juntos.

Instalaciones del terreno en Las Brisas en donde se iba a construir la Planta de Tratamiento. La Villa.
Graffiti pintado en la valla instalada en el año 2008 sobre el Plan de Clausura. La Villa

¿Qué iba a pasar con los recicladores?

Se decía que íbamos a sacar a los recicladores, todo lo contrario. La idea era vincularlos, comprarles el material, incluso si se organizaban, que ellos mismos manejaran el tema de recuperables.

¿Qué fue lo que se perdió?

Hasta el momento se perdieron recursos de optimización de la infraestructura, maquinaria: tolvas, molinos, bandas transportadoras, basculas, energía trifásica y un vehículo compactador, que necesitábamos. Los recursos se devuelven a regalías para ser reasignados.

Se habló también que con esta planta se iba a impactar negativamente en el turismo de la región, ¿qué opina?

Nunca pudieron separar el tema del relleno sanitario por el de la Planta de Aprovechamiento. Es como si se colocara un aserradero. No afecta el turismo los chircales (donde producen ladrillo), que generan emisiones ambientales, humo, necesitan licencia, y genera afectación; y ahí si no salieron a decir nada, pero si lo hicieron con un proyecto que cumplía con todas las garantías.

¿El antecedente negativo del antiguo relleno sanitario le pasó factura a la planta de aprovechamiento?

Hubo un mal manejo con la anterior experiencia y la gente ya no le cree al funcionario público, porque de pronto esa idea ya se la habían vendido antes, entonces desafortunadamente está toda la voluntad pero la incredulidad no dejó avanzar.

El sitio, ¿si era el indicado?

Este proyecto se lleva gestionando desde mayo del 2013. Pasó por las manos de la Alcaldía de Ubaté, la CAR, secretarías de Ambiente y Planeación departamental, del OCAD regional, de empresas públicas de Cundinamarca, la cooperación internacional de Corea, en fin, eran siete entidades técnicas con argumentos técnicos quienes avalaron el sitio. Los que no quieren hablaron con argumentos motivados por el miedo y los temores. El terreno cumple, está en un área plana y tienen unas estructuras en concreto que no les ha pasado nada.

Qué cedieron ustedes para lograr el beneplácito de la comunidad?

Les planteamos que dejaran hacer el proyecto para que se dieran cuenta que era todo lo contrario a lo que se imaginan. Ya estando el proyecto se podría hacer un acta de compromisos de cómo se iba a operar. Cosas como que suban máximos tres carros al día, que no suban compactadores, que no haya vertimientos, en donde entraría la CAR para verificar todo: olores, polución, vectores, etc, y cada cosa que les afanara para que hubiese un respaldo.

Se habla que en Las Brisas se dan licencias para construir una planta pero no para construir una casa, ¿Cómo fue este trámite?

No vamos a hacer algo nuevo, vamos a optimizar algo que está allá hace 10 años, entonces la licencia que se dio fue para adecuación, no para construcción.

¿Contemplaron la posibilidad de construir la planta sin el consentimiento de la comunidad?

No. Nosotros siempre quisimos socializar el proyecto para resolver todas las dudas. Pero respetamos la decisión del pueblo así no se basen en argumentos técnicos para oponerse.

Jorge Suárez Celis

REDACCIÓN LA VILLA