Universidad Nacional capacita a productores de leche de Ubaté para ser más competitivos

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Con el proyecto se busca que los labriegos aprendan a producir a menor costo y de una manera más eficiente para acceder a los mercados globalizados con productos de calidad. Archivo particular.

Alrededor de 330 campesinos, entre pequeños y medianos productores de leche, iniciaron capacitación sobre mejoramiento continuo y para identificar debilidades y fortalezas del sector.

La zona hace parte de la microcuenca lechera que va de Chiquinquirá al valle de Ubaté, caracterizada por una alta producción; sin embargo, los campesinos no han podido entrar al mercado competitivo.

Debido al bajo precio de la leche, muchos ganaderos de la provincia de Ubaté convirtieron sus predios en fincas de descanso y las que aún tenían ganado minimizaron el número de vacas porque no tenían cómo mantenerlas.

Sumado a esto, los costos de los insumos y las medicinas veterinarias también son altos frentes a la capacidad de pago de los pequeños productores. También, los efectos del cambio climático han afectado el estado del ganado y las fincas.

Por tanto, en el marco del proyecto “Innovación, ciencia y tecnología para productores de leche en la provincia de Ubaté, Cundinamarca”, los estudiantes del Grupo de Investigación de Empresas Pecuarias (GigepP) de la Universidad Nacional están capacitando a los campesinos para mejorar la competitividad y la gestión empresarial.

Con el proyecto se busca que los labriegos aprendan a producir a menor costo y de una manera más eficiente para acceder a los mercados globalizados con productos de calidad.

A lo largo de la provincia de Ubaté, conformada por 10 municipios entre ellos Cucunubá, Fúquene y Guachetá, se identificaron 19 formas asociativas de pequeños y medianos productores de leche, dos cooperativas y 16 asociaciones.

Según explica Gonzalo Téllez, profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la U.N., es de vital importancia trabajar con estas organizaciones, puesto que los campesinos deben pertenecer a alguna asociación para hacer parte del proyecto.

“Una de las asociaciones ya está recibiendo capacitación sobre fundamentos de gestión, mejoramiento continuo, planeación estratégica, mercadeo y gerencia. Con esta iniciativa se espera mejorar la competitividad del sector lácteo, que ha dejado de ser lo suficientemente rentable, pues muchos de los campesinos estiman que están entrando en pérdidas”, explica el docente.

Soluciones y alternativas

La estudiante de maestría en Producción Animal, Amanda Alvarado, sostiene por su parte que el proyecto incluye un diagnóstico de las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas que se ciernen sobre las asociaciones. “Con esto se espera entender por qué fracasan estas organizaciones y a su vez plantear soluciones y alternativas”, añadió.

Hasta ahora se ha encontrado que, aunque algunas personas se asocian por la necesidad de trabajar en grupo, velan por la seguridad en conjunto y alcanzar la igualdad. También están los grupos constituidos para recibir beneficios desde las políticas públicas basados en subsidios e incentivos.

Los investigadores encontraron que muchas de estas asociaciones no son estables y, algunas, demasiado jóvenes. “Una de ellas tan solo lleva año y medio de fundación y está conformada por nueve personas, la que lleva mayor tiempo cumplió 13 años”, advirtieron.

Para esto, se hará uso de la metodología VEO (Valoración del Estado Organizacional), validada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Plan de desarrollo alternativo de Perú.

La herramienta incluye 63 preguntas, 21 componentes y cinco ejes temáticos que son enseñados a la población rural, la cual asemeja a la forma de una casa, dos de los ejes son la base (desarrollo humano y negocio y servicios), otros dos son las columnas (gerencia y administración, y patrimonio) y el último representa el techo (democracia y participación).

“Se está trabajando bajo el enfoque de la investigación participativa de tal manera que el campesino y los productores sean partícipes del estudio. El campesino no es un objeto, es un actor más y tiene la oportunidad de dar a conocer sus problemas y opinar sobre las posibles soluciones”, explicó la estudiante Alvarado.

El proyecto, financiado con los recursos de regalías, busca que los productores de leche se empoderen y motiven. “Toda esa capacitación es para que la comunidad identifique cuáles son las mejores alternativas y se promueva el desarrollo rural de abajo hacia arriba”, explicó el docente Téllez.

Agencia de Noticias UN