Una familia que preserva una tradición musical, fiel a su legado y con la convicción de caminar por el sendero de la herencia cultural y musical. Así podríamos definir a Los Hijos del Granadillo, un grupo musical campesino del municipio de Ubaté que desde hace seis años empezó a formarse como la insignia rítmica de la vereda Volcán tres.

El conjunto está conformado por cuatro jóvenes de una misma familia: tres hermanos y un primo. Edison Fabián Romero Garzón, de 16 años de edad, es el mayor del grupo y de los hermanos, es el encargado de tocar el requinto. Le sigue Jennifer Romero, de 15 años, a quien le corresponde interpretar el tiple. Anginson Romero, de 14 años de edad, toca el marcante (la guitarra), y por último, el más pequeño, Keiner Romero, de 10 años de edad, el que toca la guacharaca.

Cuatro instrumentos que se unen al talento y la pasión del mismo número de jóvenes inspirados por sus padres. Por un lado, encontramos a Héctor Romero, un agricultor de 45 años de edad. Él es el padre de Edison, Jennifer y Anginson. Por otro lado se encuentra Humberto Romero, padre de Keiner.

Estos orgullosos padres son hermanos, y desde muy pequeños han sentido la música carranga, se han puesto la ‘cuatropuntas’ (la ruana) y han trovado en cuanta tarima se han subido. Ellos saben la importancia de cultivar en sus hijos el legado que recibieron, a su vez, de sus padres.

Se llaman ‘Los hijos del Granadillo’ porque “teníamos un grupo que se llamaba ‘Aires del Granadillo’, el cual colocamos en concordancia con el nombre de la vereda Granadillo de Carmen de Carupa, que era en donde vivíamos”, contó Héctor.

Estos hermanos cumplieron el sueño de conformar un equipo musical, pero por cosas del destino ese grupo se desintegró. Sin embargo, cinco años después ese sueño volvería a despertar, esa vez reflejado en sus hijos. “Ellos desde pequeños tenían inquietud por las estrofas de la carranga y los instrumentos de cuerda.

Los Hijos del Granadillo. la Villa.

Aprendieron tocando música de Guillermo Buitrago en guitarra”, narró Humberto.

No pasaría mucho tiempo para que estos pequeños crecieran y tomaran la decisión de conformar su cuarteto. Con instrumentos prestados y otros adaptados fueron cultivando lo que hoy se conoce como Los Hijos del Granadillo.

Ya llevan cuatro años con un repertorio de 12 canciones inéditas, compuertas por Héctor Romero, aunque solo 4 están arregladas e ingresaron a la Casa de la Cultura para seguir formándose. “Gracias al profesor Jairo Opayome y a Ricardo Ramírez, quienes nos han apoyado con la formación y las presentaciones, este grupo se ha proyectado, tanto así que ya hemos asistido a un Mono Núñez”, indicó Héctor.

Esa preparación y la experiencia de sus presentaciones han llevado a Los Hijos del Granadillo a participar en diferentes concursos a nivel local y nacional. Con su corta carrera, su palmarés ya parece el de un grupo de gran trayectoria.

El último triunfo fue en el zonal departamental realizado en el municipio de Guatavita de donde salieron campeones, ganándose así el derecho a participar en el zonal nacional, que se realizó el pasado 30 de noviembre en Fosca (Cundinamarca ).

Jorge Suárez Celis

REDACCIÓN LA VILLA